Ojos irritados en el peor momento

 

Seguro que alguna vez se te ha metido algo en el ojo cuando más tranquilo estabas. Pues bien, cuando esto pasa es normal que la mente se bloquee y que lo único que te preocupe sea limpiarte el ojo hasta expulsar lo que te está haciendo la vida imposible. No te pierdas en este artículo algunas de las causas que pueden hacer que tengas los ojos irritados, ya que seguramente algunas ni te las esperas.

Cuerpos extraños y sustancias en tu ojo

Normalmente los ojos irritados suelen aparecer cuando dentro del ojo nos encontramos una pestaña, un poco de arena o polvo e incluso un grano de polen. Sin embargo, tampoco debemos relajarnos a la hora de maquillarnos o cuando nos rascamos los ojos, ya que bien el maquillaje o cualquier elemento externo puede acabar dentro de ellos. Asimismo, la precaución también debe aumentar cuando sales de casa y vas a visitar el campo, ya que los granos de polen y las ramas pueden convertirse en una amenaza. 

Comida

¿La comida? Sabemos que la comida va a parar a tu boca pero, ¿qué pasa cuando cortas cebollas y algunas frutas como naranjas o limones? ¿Y si encima estamos hablando de chili? En todas estas situaciones más vale prevenir que curar, así que procura que el chili o el zumo de naranja no acaben irritando tus ojos. En el caso del chili, nuestra recomendación es que nunca te toques los ojos después de cortarlo, ya que el picor puede convertirse en dolor. 

Protección personal en casa

Si estás intentando cortar un mueble o una silla de casa procura llevar siempre gafas protectoras para que el serrín no entre en tus ojos. Pero ahí no acaba todo, porque muchas veces ejercemos de manitas en casa rodeados de botellas de lejía, aceite, alcohol o pintura que por algún descuido también pueden acabar en nuestros ojos al rascarnos. Ante todo, sé precavido y mira primero lo que tienes alrededor.

Infecciones en otras personas

Si te toca atender a tu hijo o a algún miembro de tu familia porque tienen los ojos irritados, ten cuidado en la medida de lo posible. Porque sin querer puedes acabar pasando el virus de sus ojos a los tuyos en un momento de descuido. Por ejemplo, la conjuntivitis y la blefaritis son infecciones muy fáciles de pasar de una persona a otra.

Barbacoas y hogueras

Cuando organices una barbacoa con amigos o decidas disfrutar de un día de campo con una buena hoguera ten cuidado con las cenizas. Y ante todo, asegúrate de que el viento no mueva las cenizas o el carbón para así evitar que entren en tus ojos.

En resumen, nuestro consejo es que procures no rascarte los ojos con las manos por mucho que esto sea una reacción natural. Porque tampoco te olvides de que las heridas en la superficie del ojo pueden ser sinónimos de infección. 

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